El principio número 4 es "No obcecarse en el logro".
No obsesionarse con el resultado, aprender a que los procesos pueden disfrutarse. No identificarse tanto con el logro sino con lo que estoy haciendo o sintiendo para llegar, A veces es necesario cambiar de meta. Otras, hacer un alto en el camino, replantear el cómo. Dar un golpe de timón.
En definitiva, ser más flexibles, transitar el camino siendo conscientes de cada paso, y aprender a soltar y cambiar si nos damos cuenta de que es lo más saludable para nosotros.
