La respuesta, en cambio, no incluye este tipo de acciones de enfrentamiento o evasión, sino de reconocimiento de emociones y síntomas. Registro conciente de lo que pasa. De esta manera, a mayor conciencia, menor incidencia de las pautas inconcientes que aparecen como respuesta automática.
Centrarse en lo que nos pasa, sin la intención de juzgarlo o modificarlo, nos va a facilitar la posibilidad de responder, y no entonces de reaccionar.
Fuente: Bob Stahl